Entrevista con Eva Clayton, Asistente del Director General de la FAO y Asesor Especial sobre el seguimiento de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación - Junio 2003

"La Alianza Internacional Contra el Hambre es una fuerza que reconoce el buen trabajo que se ha ido realizando hasta ahora. Sin embargo, este buen trabajo podría ser impulsado más aún a través de una iniciativa como la Alianza que busca fomentar una voluntad y compromiso político". - Eva Clayton.

Eva Clayton, quien fue miembro del congreso de los Estados Unidos de 1993 hasta 2003, ha sido recientemente designada Asesor Especial al Director General de la FAO sobre el seguimiento de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación. En esta entrevista la Sra. Clayton en calidad de encargada de la promoción y evaluación de la Alianza Internacional Contra el Hambre (AICH) a nivel global y nacional, habla sobre el potencial de la alianza y sobre los planes para el futuro.

Desde la celebración en 1996 de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, muchos mecanismos y proyectos han sido lanzados para reducir la pobreza. ¿Cuáles son los orígenes de la Alianza Internacional Contra el Hambre y cómo difiere de las demás iniciativas?

Con ocasión del Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre de 2001, Excelentísimo Señor Johannes Rau, Presidente de la República Federal de Alemania en su declaración subrayaba la importancia de establecer una alianza mundial para fortalecer la voluntad política en la lucha contra el hambre y la pobreza. El concepto recibió un amplio respaldo en la Conferencia de la FAO en noviembre de 2001 y en la serie de Conferencias Regionales de la FAO en 2002. Desde entonces ha habido un apoyo creciente a este concepto y muchas personas han propuesto el establecimiento de la Alianza como uno de los resultados de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después.

La AICH es la primera iniciativa que explícitamente busca crear una fuerza política. Difiere de las demás porque propone una participación más amplia de los ciudadanos, no sólo de ONGs, gobiernos o la ONU, sino de la sociedad civil en su totalidad. El poder de su fuerza global se radica en la concentración que hace a nivel nacional. La Alianza reconoce una fuerza internacional proveniente de cada país de manera individual, que ha su vez crea una alianza internacional. Nosotros, el sistema de las Naciones Unidas junto con otros gobiernos y la sociedad civil queremos ser una fuerza. La sociedad civil se encuentra en capacidad de realizar campañas a favor de la creación de tales asociaciones cuando tal vez los gobiernos estén un poco renuentes. ¿Por qué? - Porque las ONGs pueden trabajar de manera independiente, así como con instituciones, individuos y con el sector privado y las agencias de la ONU creando una fuerza para el cambio.

La Alianza no quiere sustituir ninguna iniciativa ya existente. Queremos construir en aquellos sitios en donde existan grupos activos y crear nuevas alianzas en donde éstas no existan. Nuestra efectividad aumenta en la medida en que incluyamos un mayor número de organizaciones, institutos y el sector privado. La alianza es una fuerza que reconoce el buen trabajo que se ha ido realizando hasta ahora. Sin embargo, este buen trabajo podría ser impulsado más aún a través de la creación de una voluntad y compromiso político. Hacerlo bien es importante por ejemplo darle de comer al hambriento, pero necesitamos hacer más si queremos reducir a la mitad el hambre en el mundo antes del 2015. Debemos ser la fuerza motivadora para impulsar a las personas a ejercer acciones directas. No necesitamos más investigación necesitamos mayores acciones directas.

¿Cómo podría la AICH relacionarse con las fuerzas que están emergiendo en la sociedad civil y las ONGs que buscan crear una voluntad política en Cumbres como el G-8?

Con el tiempo, la alianza seguramente se relacionará con el G-8, tal vez no ahora pero sin duda, muchos de los que están siendo muy activos ahora como las ONGs en Francia, América del Norte y otros países también serán activos con el G-8. Los veo creando una fuerza que no puede ser ignorada o negada. Otra similitud entre estas fuerzas fue vista durante el año del Jubileo en el 2000, cuando algunas organizaciones internacionales se unieron para exigir la eliminación de la deuda externa de los países en desarrollo. Muchos gobiernos y agencias como el FMI y el Banco Mundial mostraron resistencia mientras las ONGs y las comunidades religiosas creaban una fuerza al exterior que les daba un poder político a los pocos que luchaban por estos temas desde el interior. Los miembros del congreso te podrían decir que si no hubiera sido por esas fuerzas creadas al externo, no hubiéramos podido triunfar.

Las alianzas nacionales y las iniciativas conexas contra el hambre son los pilares básicos de la Alianza Internacional contra el Hambre. A su vez, la puesta en marcha de esta última reforzaría y sostendría las alianzas nacionales y propiciaría su formación en los lugares en los que todavía no existen. Las alianzas nacionales deberían ser impulsadas por las partes interesadas de cada país. La forma que asumirían esas alianzas dependería de las condiciones locales, teniendo en cuenta los acuerdos vigentes entre los interesados.

¿Tomando en cuenta su experiencia como ex miembro del congreso, qué tan importante es recibir estos mensajes desde el externo?

Es esencial cuando existe cierta resistencia. Yo trabajaba en el Comité de Agricultura de la Casa de Representantes de los Estados Unidos y tuve la oportunidad de participar en la última reforma del proyecto de ley agrícola. Había una enmienda al proyecto de ley que permitiría a los inmigrantes tener acceso a ayuda alimentaria. Con la reforma del subsidio estatal, se había eliminado la posibilidad de que inmigrantes tuvieran acceso a la ayuda alimentaria, cobertura médica y subsidios. El presidente Bush apoyaba la reautorización de la ayuda alimentaria. Cuando fue sometido a votación, ganó por poco. Las ONGs, sociedad civil y diversos grupos de apoyo a immigrantes quienes vieron la validez del proyecto, llamaron a sus representantes. Finalmente, modificaron la enmienda para incluir el derecho a ayuda alimentaria que entraría en vigor dos años más tarde. Por lo tanto es esencial tener contactos con la sociedad civil. ¿Quién representa los intereses de los más pobres? ¿Quién representará los intereses de los inmigrantes? Las grandes contratan a sus lobby para hacer lo mismo que hacen las ONGs.

¿El Programa de Lucha Contra el Hambre señala que ya se disponen de los amplios conocimientos necesarios para poder superar el hambre, por lo tanto, cuáles son las metas y los principios rectores de la AICH?

El objetivo primordial de una alianza contra el hambre es propiciar la adopción de iniciativas de carácter local y nacional que permitan que los pobres y los que padecen hambre consigan la seguridad alimentaria sostenible. En este sentido la AICH busca:
  • Reforzar el compromiso y la acción a escala nacional y mundial para erradicar el hambre;
  • Establecer un foro en el que se puedan examinar las medidas más eficaces para educir el hambre;
  • Potenciar y reforzar las contribuciones y capacidades de los miembros de las alianzas;
  • Promover actuaciones complementarias con la participación de los gobiernos y las partes interesadas, en la lucha contra el hambre.
Estos principios fueron discutidos por la FAO con varios miembros de los organismos con sede en Roma que se ocupan de la alimentación, así como con el Comité de Planificación Internacional de las ONG/CSO, los objetivos de una alianza de tales características.

¿Mediante cuáles actividades la AICH puede alcanzar sus objetivos?

La AICH podría movilizar la voluntad política mediante actividades de promoción y dirección a través de: la sensibilización sobre la necesidad de centrar la atención en las personas pobres y aquejadas por el hambre, por ejemplo, mediante una presencia visible en acontecimientos importantes, campañas de promoción orientadas a fines específicos y utilización de los medios de comunicación. También puede actuar como un foro para el intercambio de información y experiencias. En este sentido podría actuar con los mecanismos internacionales ya existentes como la Red del Sistema de las Naciones Unidas que se centra en tareas prácticas realizadas a nivel nacional por grupos temáticos en colaboración con ministerios, organismos de las Naciones Unidas, ONG, OSC y instituciones académicas. También podría promover el compromiso y la acción a través de la promoción de cooperación para la reducción del hambre mientras estimula acción local. La AICH el enfoque de "dos dimensiones" en la lucha contra el hambre, promoviendo la inversión en la agricultura y el desarrollo rural y propiciando el acceso directo a los alimentos por parte de los más necesitados. La inversión en agricultura también incluye el experimentar en los países enfoques que tengan buenas perspectivas, cooperando con las alianzas nacionales. La Alianza podría promover asimismo, un fortalecimiento de las capacidades apoyo a la formación, formulación y ejecución de políticas y programas.
La supervisión es fundamental en la lucha contra la pobreza, ayuda al establecimiento de centros nacionales de observación sobre el hambre y supervisión de las mejores prácticas y promoción de la rendición de cuentas, son varias maneras en las cuales se puede desarrollar este aspecto. Todas estas actividades pueden ser implementadas a través de reformas políticas que la Alianza apoyaría ampliamente.

¿Durante la 29° sesión del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial efectuada en mayo, 2003 la AICH fue presentada por la primera vez ante un cuerpo deliberante de la FAO. Cuál fue la reacción de los Estados Miembros?

Hubo un apoyo generalizado a la iniciativa. Esperaba un poco más de entusiasmo sin embargo, hubo un reconocimiento de la Alianza. También se solevaron diversas inquietudes. Esto significa que debemos encontrar la manera de explicar que la AICH no es un programa más. Hubo una tendencia a comentar, sí sabemos que necesitamos un mecanismo de este estilo, sí la aceptamos, sí fuimos a la Cumbre pero, ¿cuánto nos costará? ¿Quién será responsable de la Alianza? Estas preguntas son operativas y necesitamos comenzar a ser operativos.
Debemos dejar claro que la alianza no entra en conflicto con otras iniciativas. Debemos compartir nuestro entusiasmo y visión con ellos. Sobre todo, poner en claro la relación y la coherencia entre el Plan de acción de la CMA, los diversos programas y la alianza. También debemos escuchar sus ideas. No pienso que por falta de entusiasmo no quieran reducir el hambre en el mundo. ¿Por qué se comprometerían 180 países si no es para convertir estos compromisos en acción? Nadie rechazó nuestra propuesta, pidieron ver el método de trabajo.
Nuestra próxima tarea es la de intentar hacer de esta alianza no un proyecto sino un órgano efectivo para alcanzar nuestros objetivos.

¿De que manera participará la AICH en las actividades de las Organizaciones Non Gubernamentales y de las Sociedad Civil?

Las ONGs estarán directamente involucradas con nosotros en la alianza. Variadas ONGs están lanzando una campaña independiente a nivel nacional y global para luchar contra el hambre. Participarán en cada una de los países en los cuáles trabajan. Por ejemplo, la ONG de los Estados Unidos llamada Bread for the World junto con otras ONGs ya poseen 6 o 7 programas alimentarios donde participan comunidades religiosas, el sector privado e individuos. Pero de lo que ha carecido su enfoque es de la participación del gobierno. Las ONGs serán tendrá una tarea elaborada en la creación de la alianza nacional en cada una de los países. Están invitadas a trabajar con nosotros de manera variada. El lanzamiento de la campaña está siendo ampliamente apoyada por FAO con el compromiso del Director General de ayudar en modo financiero. La FAO no será la única organización de las Naciones Unidas que estará involucrado en las actividades de la alianza. Esto es un esfuerzo de colaboración. Hace pocos días, el PAM anuncio a su consejo de administración que apoyan plenamente a la AICH. La propuesta de una alianza regional contra el hambre también ha surgido recientemente.

¿Cuáles son las actividades planificadas tanto para el próximo Día Mundial de la Alimentación a celebrarse el 16 de octubre y para el próximo año?

Nos gustaría lanzar varios anuncios en todo el mundo sobre la AICH. Sería fantástico tener 30 o más países involucrados en esta iniciativa. Actualmente estamos desarrollando una campaña publicitaria con la ayuda de una importante agencia de publicidad. El lema hará referencia a la posibilidad de acabar con el hambre. Estamos planeando trabajar con aquellos países que han respondido positivamente a la carta del Director General relacionada con el lanzamiento de alianzas nacionales.
Asimismo, le hemos pedido al presidente de Brasil Luis Ignacio Da Silva, quien lanzó el programa "Hambre Cero" con el apoyo de la FAO, para que asista a los eventos de este día en la sede de la FAO.