Entrevista con el Dr. Pedro Sanchez, Director de Agricultura Tropical del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia y Co-presidente del Grupo de Trabajo sobre el Hambre del Proyecto del Milenio de la ONU
"Es imprescindible que las agencias de ONU trabajen juntas para combatir el hambre."
En esta entrevista el Dr. Pedro Sánchez habla sobre los pasos a seguir después del lanzamiento del informe del Grupo de trabajo sobre el hambre, específicamente sobre el trabajo que se está realizando en Kenya en la llamada "Aldea del Milenio" en donde las recomendaciones del informe están siendo traducidas en acciones concretas para combatir el hambre.
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¿Qué hace el Grupo de trabajo sobre el hambre?
El Proyecto del Milenio fue comisionado por el Secretario General de la ONU para que recomendara las mejores estrategias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). El trabajo de investigación del Proyecto fue llevado a cabo por más de 265 expertos del desarrollo distribuidos en 10 Grupos de trabajo.
El Grupo de trabajo sobre el hambre se encargo de desarrollar un plan de acción global para alcanzar el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad el hambre en el mundo antes del 2015. El grupo realizó un informe delineando las causas del hambre así como recomendaciones preliminares para la acción. Los miembros del Grupo de trabajo son expertos de diversas disciplinas (economía, nutrición, administración, políticas de desarrollo), provenientes de una variedad de sectores (agencias internacionales, gobiernos nacionales, ONG e instituciones académicas entre otras) y regiones del mundo (África, Asia, Europa y las Américas).
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El informe lleva como título "Reducir el hambre a la mitad: se puede lograr," en este sentido, ¿cuáles son las principales recomendaciones para hacerlo?
En el informe se proponen siete recomendaciones a diferentes niveles. A nivel mundial, nuestra primera recomendación es la de poner en marcha los compromisos políticos ya existentes. Esta recomendación debe ser puesta en práctica a todos los niveles: gobiernos, Naciones Unidas, comunidades e individuos. Se han realizado muchas promesas y llegó el momento de traducir esas promesas en acción. La segunda recomendación va dirigida hacia los países que tienen hambre y a las entidades donantes que los apoyan. Esta recomendación se refiere a la reforma o creación de políticas necesarias para la eliminación del hambre y la creación de un entorno propicio. Al interno de esta segunda recomendación estamos presentando a su vez, una serie de áreas prioritarias. Una de ellas es la necesidad de que los países incluyan la lucha contra el hambre al interno de sus proyectos nacionales de planificación, especialmente la creación de Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP). En estos momentos, muchos países carecen de dicho plan. La segunda área prioritaria es la necesidad de que los países hambrientos, especialmente en África, aumenten en su presupuesto nacional los recursos destinados a la agricultura a un mínimo de 10 % del total del presupuesto nacional. NEPAD en este sentido recomienda que a la agricultura y al desarrollo rural se le dedique este porcentaje pero nosotros sostenemos que sólo a la agricultura se le debe destinar tal cifra. La tercera área prioritaria se refiere al cambio legislativo que permita a las mujeres tener acceso a la tierra y a heredarla así como un mayor acceso a la educación y a servicios de extensión agraria. Asimismo, los pequeños agricultores, que representan el 50 % de la población hambrienta en el mundo, deben poseer un título de propiedad de sus tierras.
Otra área prioritaria es la necesidad de unir los esfuerzos agrícolas y nutricionales a nivel de acciones e investigación. Los agrónomos y los nutricionistas nunca han trabajado juntos lo suficiente y nosotros recomendamos fuertemente que esta unión de trabajo se produzca ya que son dos caras de la misma moneda. La ultima área prioritaria es la necesidad de un mayor apoyo a las instituciones de investigación agrícola y nutricional, estamos recomendando que los recursos destinados a estas instituciones nacionales aumenten a un 2.5 % del producto nacional agrícola bruto nacional incluyendo nutrición y que los recursos otorgados al Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (CGIAR) aumenten de $400 millones a $1 mil millones.
¿Las demás recomendaciones qué proponen?
Las cinco recomendaciones restantes tienen que ver con los "hunger hotspots" que hemos definido como unidades sub-nacionales (distritos, provincias, municipalidades) en los que se encuentran más del 20% de población infantil niños malnutridos de menos de 5 años de edad.
La tercera recomendación se refiere al aumento de la actividad productiva, la cuarta tiene que ver con el aumento nutricional de las poblaciones vulnerables de los llamados "hotspots" haciendo énfasis también en la educación a nivel comunitario, especialmente para las personas más vulnerables como los niños y las mujeres embarazadas. Una de las principales propuestas que planteamos es que en todas las escuelas se realice un almuerzo nutritivo. Aquí en Kenya estamos proponiendo que los subsidios otorgados a los agricultores para mejorar los suelos, la irrigación y las semillas sean retribuidos en especie, bajo forma de alimentos para las escuelas y hospitales, eliminando así la famosa "ayuda alimentaria" y que ésta sea reservada sólo para casos de emergencia como es el caso de la zona de Darfur en Sudán. Hemos estimado que una práctica de este tipo aumentaría la demanda local de productos agrícolas en un 25% creando una situación de ganancia para todos, aumentando la productividad y aumentando la demanda al mismo tiempo.
La quinta recomendación se refiere a los lugares en donde existen emergencias alimentarias. Esperamos que la mayoría de los alimentos destinados a aliviar el hambre en estas zonas sea comprada en el mismo país o en la misma región evitando recibir donaciones provenientes de los Estados Unidos o países europeos. La idea es que donen a las agencias y fondos respectivos el dinero en efectivo y que estos mismos países compren los alimentos necesarios a los agricultores locales. Políticamente, esta propuesta es dinamita en lugares como los Estados Unidos y ya estamos empezando a ver sus efectos. La sexta recomendación se refiere al mejoramiento de ingresos y lograr que los mercados rurales funcionen para los pobres. Esto significa crear sistemas de información de mercado, mejores lugares donde almacenar los productos y realizar un fuerte énfasis en la comercialización.
La última recomendación es sobre cómo mejorar y recuperar los agro-ecosistemas degradados bien sea sembrando árboles o mejorando las situaciones de conservación de suelos y la biodiversidad.
¿Por qué define las recomendaciones del Grupo de trabajo como "dinamita" políticamente?
Me refiero a la recomendación relacionada con la manera en la que se realiza la ayuda alimentaria: el informe recomienda que se realice en efectivo y no en alimentos provenientes de otros países bien sean europeos o de los Estados Unidos. Pensamos que dicha propuesta ayudaría a los países en desarrollo a eliminar dependencias y promover su empoderamiento.
Dado el carácter de entidad provisional del Proyecto del Milenio, estamos en grado de dar nuestras recomendaciones al Secretario General de la ONU y al mundo en plena libertad. Podemos, hablar bien claro, cosa que otras instituciones no pueden hacer. Sobre este tema se están viendo los cambios; los Estados Unidos están cambiando su legislación para que este año $ 300 millones destinados a ayuda alimentaria sean transferidos en ayuda monetaria y lograr que las compras de alimentos se realicen localmente. Tenemos muchas esperanzas especialmente con los Estados Unidos que ha sido el país donante más reticente y que menos ha apoyado el Proyecto del Milenio. En cuanto al resto de los países europeos y de Canadá hemos recibido un apoyo muy grande.
¿Cuáles son lo siguientes pasos a tomar?
En gobiernos nacionales y agencias de la ONU el informe ha tenido una recepción muy positiva por eso los pasos concretos que estamos comenzando a implementar están relacionados con una fase de prueba para verificar si las recomendaciones que realizamos funcionan a nivel de aldea tanto en Kenya como en Etiopia. Este proyecto de ejecución lleva por nombre "Aldeas del Milenio" que busca hacer un inventario de lo que necesitan las aldeas para cumplir los Objetivos del Milenio, no solamente el primero sino todos. Una de las aldeas seleccionadas se encuentra en Kenya occidental en el distrito Siaya. Sauri posee 5 000 habitantes y en ella se desarrolla un programa con participación comunitaria tocando temáticas como el cuidado al medio ambiente.
Hasta los momentos se ha construido un hospital y una clínica y se esta realizando una distribución gratuita de mosquiteros anti-malaria. Estamos colaborando con los trabajadores sociales del ámbito sanitario para que ayuden a las madres y a las familias más vulnerables afectadas por el SIDA. La idea es trabajar de manera integral proporcionando acceso a agua, electricidad, mercados, medio ambiente para verificar si las propuestas que realizamos pueden ser logradas en cinco años o no. La segunda aldea se encuentra en Etiopia y está en fase de iniciación. La respuesta ha sido muy positiva en Kenya y en estos momentos se esta desarrollando un plan nacional con la colaboración de la FAO. También estamos trabajando con NEPAD para implementar programas similares a nivel africano.
Hemos enviado una propuesta que nos pidió el gobierno japonés para desarrollar 10 de estas aldeas a lo largo de toda África, con la idea de que la iniciativa se pueda extender a países de Asia y América Latina. Tanto en Kenya como en Etiopia el gobierno nos ha dado apoyo absoluto: desde el presidente, todos lo ministerios y las agencias de extensión. La idea es que aldeas como estas se multipliquen para así poner en práctica las recomendaciones del Informe del grupo de trabajo sobre el hambre.
Esperamos también poder llevar a cabo una campaña mundial - aun bajo discusión - queremos unir todas las campañas del hambre para tener mucha más visibilidad y lograr comunicar los resultados en todo el mundo. La revista Time del 15 de Marzo incluye un extracto del libro
El Final de la Pobreza de Jeffrey Sachs, director del Proyecto del Milenio, presentando los porqué y los pasos a tomar para acabar de una vez por todas con el hambre. Estamos trabajando con el G8 y el plan de África de Tony Blair para conseguir la financiación de estos proyectos. Esperamos que durante la Cumbre del Milenio + 5 que se realizara en Nueva York en Septiembre 2005, podamos llegar a un compromiso de financiación y ejecución. Estamos en una fase de plena implementación.
¿Qué papel juegan las redes de personas (formadas por gobiernos, sociedad civil y Agencias de las Naciones Unidas)?
La colaboración con las agencias de la ONU ha sido magnífica. Pienso que han recibido mucha energía con este informe. La FAO esta apoyando muchísimo la Revolución Verde aquí en Kenya, así como el WFP. También vemos mucho dinamismo en los UN Country teams liderados por el PNUD haciendo esfuerzos de organización y coordinación entre las demás agencias. La OMS nos apoya con medicinas y poco a poco va tomando fuerza el proyecto. Es imprescindible que las agencias de ONU trabajen juntas para combatir el hambre y eso no ha sido muy usual en el pasado. Tiene que haber un apoyo intersectorial: las personas que trabajen en el área de salud deben colaborar con las que trabajen en el área de agricultura y medio ambiente y viceversa. Los problemas no surgen de manera aislada, no son sólo de índole agrícola o sólo de índole sanitaria. Es una gran estupidez limitarlos a determinadas áreas. Las poblaciones pobres enfrentan estos problemas en conjunto cotidianamente y por eso resulta indispensable trabajar unidos. Espero que un trabajo de este tipo logre revitalizar el trabajo de las agencias de la ONU.
¿Cómo puede la Alianza Internacional contra el Hambre y la Red del sistema de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria, a través de sus Alianzas Nacionales y Grupos Temáticos, respectivamente, trabajar para acabar con el hambre?
Lo más importante es que empiecen a dar mayor visibilidad a través de casos concretos demostrando que las recomendaciones puestas en práctica funcionan y recalcando la importancia de trabajar juntos, por ejemplo la Alianza internacional contra el hambre debe continuar con sus esfuerzos de advocacy y que hay que invertir para acabar con el hambre no sólo a través de alimentos pero a través de salud, agua y protección del medio ambiente. Yo creo que necesitamos estar unidos. Mi visión es poder cambiar lo que todos ven en los países desarrollados a través de los medios de comunicación: el hambre representada por la imagen de un niño etiope con moscas en los ojos. Esa imagen sólo representa el 10 % de los hambrientos. La hambruna crónica representa el 90 % restante que tal vez no se mueren, pero se encuentran relegados a ser vulnerables a enfermedades como la malaria, la tuberculosis y el SIDA y a no tener las fuerzas para trabajar. Quisiera que cuando se hablara de hambre en el mundo la imagen sea la de los agricultores trabajando en el campo y nutriéndose mejor. Hay que cambiar esa imagen y para que esto sea posible, asociaciones como la AICH y la Red son esenciales.
Para descargar el informe por favor haga clic
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Para leer las declaraciones de las agencias con sede en Roma, por favor haga clic
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Lea el extracto del libro de Jeffrey Sach's publicado en la
Revista Time
Aviso: Las opiniones expresadas en esta entrevista no entrañan juicio alguno ni por parte de la Red del Sistema de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria ni por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.