Noticias Abril 2002

BM y FMI invitan a una revisión conjunta de los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP)


Ha llegado el momento de evaluar los progresos realizados en los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP), la iniciativa lanzada en 1999 para hacer que los países más pobres y los actores de desarrollo coordinasen sus esfuerzos en la lucha contra la pobreza. Unos 20 países han completado hasta el momento estos documentos orientados a describir la situación macroeconómica del país, las políticas y programas estructurales y sociales dirigidos a promover el crecimiento y a reducir la pobreza, así como a la adquisición de financiación externa. Los DELP son preparados por los Gobiernos a través de un proceso participativo que involucra a la sociedad civil y a los actores de desarrollo.

Con este fin el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional reunieron a finales de enero de 2002 en Washington a unos 200 representantes de países en desarrollo, donantes y sociedad civil para poder establecer el "estado de la situación".

Se trataba de determinar en qué medida los gobiernos han liderado efectivamente el desarrollo de los DELP, qué tipo de metodologías participativas han seguido y cuánto éstas han influido en el contenido del documento, de qué manera los DELP han afectado a la coordinación entre donantes y beneficiarios del proyecto, en qué casos se han acompañado cálculos cuantitativos sobre la aplicación de las políticas propuestas o en qué medida la urgencia de entrar en la iniciativa de los Países Pobres Muy Endeudados (PPME) ha afectado a la calidad del documento.

Durante la conferencia de Washington se manifestó un acuerdo generalizado sobre la oportunidad brindada por los DELP para lanzar un diálogo político nacional en muchos países y sobre la importancia de que dicho diálogo recoja una participación amplia, desde los más empobrecidos hasta los gobiernos, pasando por la sociedad civil, las universidades y las organizaciones internacionales.

Uno de los desafíos más latentes sigue siendo, se aseguró en Washington, la necesidad de proporcionar más recursos y asistencia técnica para que los países puedan aplicar sus estrategias de lucha contra la pobreza, así como la urgencia de compartir información y lecciones aprendidas en el proceso de preparación de los DELP entre un país y otro. Se señaló también la necesidad de una mejor coordinación entre los donantes a la hora de solicitar estrategias y programas a los gobiernos para evitar una duplicación de esfuerzos. Hubo acuerdo también sobre la oportunidad de integrar la asistencia de los donantes en los presupuestos nacionales de manera que ambos (gobiernos y donantes) dispongan de una línea económica integrada en la estrategia de lucha contra la pobreza.

Los países en desarrollo hicieron un decidido llamamiento a los países ricos para que acompañen sus donaciones con un acceso más justo al mercado para las exportaciones de los países pobres: "La verdadera prueba de fuego, lo que puede dar credibilidad a los esfuerzos de las naciones ricas para combatir la pobreza es su voluntad de abrir sus mercados y dejar de realizar prácticas distorsivas y subsidiarias en los sectores del comercio en los que los países en desarrollo tienen una ventaja comparativa", aseguró Horst Köhler, del FMI.

Por último los participantes alentaron la creatividad en las estrategias de lucha contra la pobreza y mostraron su acuerdo en el determinar el análisis del impacto de género en la lucha contra la pobreza como clave para su éxito.